Un restaurante lleno, al que todos eligen para pasar ratos agradables e incluso para celebrar aniversarios y cumpleaños, requiere mucho más que un menú atractivo y bien presentado, sillas cómodas y personal hospitalario. ¿Has pensado que nadie podrá apreciar cada elemento sin una buena iluminación? 

La luz es clave para crear atmósferas e incluso, estados de ánimo. Se trata de un factor especialmente importante cuando lo que buscas es atraer a nuevos clientes y mantenerte en la preferencia de los que ya tienes. Es por eso que te compartimos 15 trucos de iluminación que te harán brillar y destacar entre tus competidores:

  1. Luz en capas: La iluminación en capas siempre es buena idea para lograr el ambiente que buscas. El primer paso es detectar la iluminación ambiental correcta, para después aplicar las capas de ésta en diferentes áreas, como la recepción, barra de bebidas y comedor. Luego, viste paredes donde exhibas elementos decorativos o artísticos con iluminación de acento.  
  1. Ilumina de manera diferente áreas específicas: Al ser diferentes, es fácil comprender que cada área tiene necesidades diversas de iluminación, dependiendo de las actividades que se llevan a cabo en cada una de ellas. Por ejemplo, en las mesas de comedor, la luz debe ser lo suficientemente brillante como para que los comensales puedan leer cómodamente los menús, pero sin deslumbrarlos. En la recepción, la luz debería ser más brillante para que el personal pueda comunicarse fácilmente con sus clientes y darle al área una sensación de seguridad y confort. 
  1. Evitar el resplandor: Las lámparas sin blindaje, o los tamaños de lámparas y pantallas que no coinciden pueden causar deslumbramiento; esto es molesto para los comensales, y peligroso para el personal que debe servir y transportar los alimentos, ya que pueden tropezar y ocasionar accidentes. 
  1. Variedad de iluminación: Cada persona es un mundo y cada una de ellas acude a tu restaurante con un motivo distinto. Seguramente recibirás parejas que buscan un poco de privacidad para hablar de sus planes o tomar una copa, así como a padres e hijos y familias completas que buscan compartir los alimentos y conversar de manera casual. Contar con una ligera variedad de iluminación en las mesas, con algunas un poco más iluminadas que otras, les dará libertad de elección y por lo tanto te ayudará a mantener satisfechos a todos. 
  1. Usa la luz a tu favor: La iluminación puede ayudarte a que tu comida se vea más atractiva y apetitosa. Lo mismo, una mala iluminación puede hacer que los alimentos luzcan desteñidos y poco apetitosos. Para que esto último no suceda, asegúrate de contar con una buena reproducción cromática; esto permite que cada color destaque y aparezcan de manera sutil las diferencias entre unos y otros, agregando matices al plato. 
  1. Cambia la iluminación de acuerdo con cada momento del día: Al igual que en la casa y la oficina, cada momento tiene necesidades diferentes de luz. Por ejemplo durante el desayuno, es necesaria una iluminación brillante que, además de imitar a la luz natural, transmita a los comensales una sensación energetizante y motivación para iniciar el día. A la hora de la comida, es recomendable utilizar una iluminación moderada que motive a las personas a tomar sus alimentos en un tiempo prudente, para que así pueda haber rotación de clientes; esto aplica especialmente en los establecimientos de comida rápida. Para la cena, una iluminación de baja intensidad crea el ambiente indicado, ya que propicia la relajación e indica que el día está por concluir. Para lograr cada uno de estos y otros ambientes, debes contar con luces regulables, que te otorgan el control para crear distintos ambientes durante el día. .
  1. La funcionalidad es primero: Las luces o lámparas, además de verse bonitas, deben cumplir con la función para la que están diseñadas: Iluminar correctamente. Así que la estética no es lo principal; sino una consecuencia de haber identificado tus necesidades de iluminación, para posteriormente adquirir las lámparas que cubran tus expectativas de diseño y eficiencia. Por lo general, deben haber por lo menos 15 lámparas por cada pie cuadrado en un restaurante.  
  1. La imagen exterior también es importante: Un error común es centrarse únicamente en el aspecto y ambiente del interior del restaurante. Sin embargo, la imagen exterior que perciben tus clientes y posibles clientes es igual o más importante que la interna, pues se trata de un factor decisivo a la hora de optar o no por entrar en el sitio. Evita bloquear la iluminación ambiental interior con cortinas o persianas, pues esto da una percepción poco atractiva y hace parecer cerrado al establecimiento. Opta por utilizar vidrios polarizados para crear la privacidad deseada sin perderte la oportunidad de mostrar todo lo que tu restaurante ofrece. Recuerda que no hay segundas oportunidades para las primeras impresiones. 
  1. Elige y mantén un estilo: Conjugar un par de diferentes luces puede ser interesante, pero tener demasiados estilos en el restaurante sin duda hará que éste parezca desordenado y confuso. Así que lo mejor es elegir un diseño y estilo, y mantenerlo uniforme. 
  1. Elige luces LED: Este tipo de focos es cada vez más utilizado tanto en hogares como en diferentes industrias y comercios, por supuesto, incluidos los restaurantes. Si bien, las bombillas LED no son las más económicas de la estantería, su alta eficiencia, los ahorros que consiguen y su larga vida útil hacen que al paso de un par de meses recuperes con creces tu dinero, haciendo que esta compra sea una de las mejores inversiones que harás por tu negocio.

  2. Focos expuestos: La amplia variedad de diseños y estilos armoniosos con la arquitectura y concepto de los diferentes lugares, hacen que mantener expuestas las bombillas sea una buena idea, ya que aporta un toque de sofisticación y modernidad al lugar.

  3. Multiplica la luz: Manteniendo el concepto original, multiplica los puntos o fuentes de luz utilizando diferentes tamaños y formas de lámparas colocadas en lugares estratégicos, por ejemplo, junto a sillones y mesas. 

  4. Asegúrate de iluminar los pasillos: Los caminos entre la cocina y el comedor, o del comedor hacia los sanitarios deben estar bien iluminados. Las razones son obvias; se trata de lugares de tránsito frecuente en el que las personas pueden encontrarse o tropezar.

  5. Utiliza difusores: Si tu espacio es pequeño o simplemente piensas que menos es más, saca el máximo provecho de tus luminarias. Existen sistemas lineales de focos led con difusores que te ayudarán a matizar la luz de acuerdo con tus necesidades.

  6. Juega con las luces: ¿Deseas resaltar algunos elementos o puntos especiales en el edificio? Utiliza lámparas rígidas y direccionales para hacer notar murales, pinturas, o secciones hacia los que deseas colocar la atención de tus clientes.