Cuando surgieron los focos LED solo pocos proveedores los fabricaban, Pero a medida que la tecnología se ha vuelto más accesible es fácil encontrarlos por todos lados.

 

Desafortunadamente esta disponibilidad de los focos LED también ha impactado su calidad, ya que en la búsqueda del precio más económico podemos acabar comprando focos que no tienen los controles de calidad que garantizan su efectividad a lo largo del tiempo.

Como reza el dicho popular, lo barato sale caro. Si bien los focos LED generan menos calor y consumen menos energía eléctrica, aún pueden generar un cortocircuito y provocar un accidente si no están fabricados dentro de los estándares de calidad internacionales.

No estamos diciendo que no puedan existir focos genéricos de buena calidad, pero es cierto que las grandes marcas invierten mucho en garantizar la seguridad y la vida útil de sus productos y en ese sentido vale la pena adquirirlos.

¿Cómo podemos distinguir un foco de buena calidad? Los focos de calidad son sometidos a rigurosas pruebas como la NOM 031 2012, leyenda que debes encontrar impresa en su empaque.

Que un foco cuente con estas normativas no significa que utiliza materiales más caros, sino que puede ofrecerte un mínimo de seguridad para tu hogar o lugar de trabajo.

Otro elemento a considerar es la disipación del calor. Los focos LED generan menos calor, pero es importante que cuenten con una adecuada refrigeración para el calor que sí generan, de lo contrario irán perdiendo su luminosidad con el tiempo y no podrán cumplir su garantía.

Si la electrónica del foco LED y su disipación de calor funcionan en armonía, la vida útil se alarga y entonces es una excelente adquisición.

Otro aspecto de los focos de LED de calidad, es que es posible conseguirlos en todas las temperaturas de color. En sus inicios, los focos LED sólo existían de luz fría, ese problema se solucionó rápidamente y al ofrecer otras temperaturas de color llegó también la flexibilidad de crear todo tipo de atmósferas con esta iluminación.

Los fabricantes que pueden respaldar sus productos con una garantía, tienen estrictos controles de calidad y revisan cada lote fabricado para asegurar que todas las piezas funcionan de acuerdo a sus especificaciones.

Es por todo esto que el precio no debe ser el único factor que consideres al momento de elegir tú iluminación LED, revisar las especificaciones técnicas y compararlas con otras marcas es la mejor forma de adquirir los focos de la más alta calidad.