Toda gran empresa y corporativo iniciaron siendo un sueño puesto a andar por una persona visionaria que, además de su capital, plasmó su ingenio y metas en el. Probablemente, tu pequeño negocio sea un gigante de su rubro en el futuro; pero, para lograrlo, hay un sinfín de detalles y aspectos a considerar. Aunque no lo creas, la iluminación es uno de ellos. 


La colocación de luces hace posible visibilizar tu espacio, así como resaltar productos y áreas estratégicas en tu tienda. En ello radica la importancia de crear un plan de iluminación comercial, superponiendo diversos tipos de iluminación, incorporando accesorios y eligiendo bombillas adecuadas para el brillo y el tono que deseas obtener, teniendo en cuenta que se trata de una parte importante de tu estrategia de comercialización. 


Recuerda que una tienda bien iluminada es fácil de explorar y fortalece tus exhibidores al resaltar los productos. Este factor en apariencia sencillo puede afectar desde la forma en que las personas compran hasta la manera en que los clientes te perciben y cómo se sienten al ingresar a tu negocio. 


¿Necesitas más razones? Mejor, toma en cuenta los siguientes consejos para diseñar la iluminación que mejor se adapte a tu espacio comercial:


  1. Aprende los tipos de iluminación disponibles: Existen cuatro tipos diferentes de iluminación que puedes combinar para darle forma a una estrategia de iluminación cohesiva: la iluminación de acento, la de tarea, la ambiental y la decorativa. La iluminación de acento se utiliza para resaltar productos específicos o áreas clave, indicando su importancia y claramente llamando la atención. La iluminación de acento ayuda a guiar a los clientes a productos o áreas clave mediante el aumento de su visibilidad. Cuando has determinado qué elementos deseas resaltar con iluminación de acento, podrás definir qué tipo de luz de acento te funciona mejor. Para tiendas con menos espacio en el piso, las aplicaciones de pared o la iluminación en riel pueden ser la mejor opción. Para lugares con más espacio, puedes optar por crear una pared de estanterías iluminada, por mencionar un par de ejemplos. 

  1. Elige el brillo y el tono correctos: Las bombillas se miden de dos maneras: brillo y tono. El brillo hace referencia a qué tan brillante es la luz, mientras que el tono se refiere al color de la luz, que también se correlaciona con su temperatura. El brillo se indicará en lúmenes. La relación entre brillo y lúmenes es simple: a mayor número de lúmenes, mayor brillo; este dato te sirve a la hora de elegir qué focos comprar, dependiendo si buscas crear un ambiente oscuro o luminoso. Para el tono o la temperatura de color, busca el número de kelvin asociado con la bombilla. A medida que aumenta el número de kelvin, más frío será el tono de su luz; a medida que disminuye el número de kelvin, más cálido será el tono de su luz.

  1. Selecciona el tipo adecuado de bombilla: Una vez que determines el tipo de luz que deseas que emitan tus focos, considera diferentes tipos de bombillas para satisfacer esa necesidad, tomando en cuenta su costo promedio, la vida útil, la eficiencia energética, la gama de colores y el tipo de iluminación de la tienda para la que la bombilla es más adecuada.

Independientemente de tus gustos, el estilo que deseas plasmar y tus objetivos comerciales específicos, los pasos anteriores pueden ayudarte a obtener los resultados que deseas, garantizando que la luz cubra todo tu espacio, de manera fácil. 

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