Los beneficios estéticos y económicos de la iluminación LED están siendo cada vez más utilizados por arquitectos y diseñadores en exteriores de edificios y viviendas. La principal razón para hacerlo es que los focos LED cuentan con la mayor eficiencia energética disponible en el mercado, así como la vida útil más larga entre todas las bombillas, entregando una amplia gama de tonalidades de luz, siempre de manera estable y con alta calidad. 

Al ser pequeñas, las luces LED no presentan problemas de rotura, facilitando que cumplan su ciclo de vida estimado en más de 20 años. Definitivamente, los focos LED no son los más baratos del mercado; sin embargo, un buen inversor sabe que su larga vida útil hace viable la compra, e incluso hace que el egreso retorne a manera de ahorro energético en un tiempo no muy largo. 

Una de las instalaciones exteriores de focos LED más populares son los estacionamientos al aire libre. Los dueños y administradores de centros comerciales, oficinas y cualquier otro edificio que albergue parques de autos, se enfrentan al reto de mantener bien iluminados estos espacios para que, además de resultar acogedores y atractivos para la concurrencia, los dueños de los vehículos se sientan seguros al colocarlos ahí. 

Otro desafío es el costo que esto les genera, ya que para iluminar la totalidad del parque, seguramente son necesarias varias decenas, e incluso centenas de luces, así que la eficiencia energética se convierte en una necesidad, y el producto capaz de ofrecerla, lo cual es una gran ventaja. 

Finalmente, otra de las características esenciales para iluminar este ejemplo de espacio externo es la vida útil de las luminarias, principalmente porque cada vez que sea necesario cambiar los focos, deberá contratarse mano de obra capacitada para hacerlo. 

Los obstáculos anteriores se convierten en tres poderosas razones para optar por luces LED para iluminar instalaciones exteriores, gracias a su poderosa combinación entre alta eficiencia, alta calidad y larga vida útil. 

Mantener encendidas las luminarias durante ocho horas por noche aumenta los gastos de energía. Nada nuevo, ¿Cierto? Sin embargo, si tomamos en cuenta que la compra de un edificio representa solo el 10% del costo total de operarlo durante su vida útil, reducir uno de los costos operativos más fuertes, como lo es el consumo de energía eléctrica, sin duda es algo que siempre viene bien. La iluminación exterior suele representar una parte importante de la facturación de la energía eléctrica. 

Además, las luces LED ofrecen una mayor versatilidad y capacidad de dispersión, haciendo que, bajo una planeación estratégica adecuada, la instalación de estos focos permita eliminar los puntos muertos de iluminación, eliminando al mismo tiempo espacios no vigilados, y que por lo tanto, podrían ser inseguros para clientes y visitantes.  

Respecto a la temperatura del color, las luces LED son ideales porque permiten definir qué tan dura o cálida será la iluminación, y con ello, ayudar a cumplir el propósito del espacio que se ilumina. Por ejemplo, no será lo mismo iluminar una terraza apta para la convivencia, que un estacionamiento donde debe predominar la sensación de seguridad y vigilancia. Las luces LED tienen un amplio rango de temperatura de color, en el que puedes ir de naranjas y rojizos cálidos, hasta luces azuladas o frías.